tranquilo majete en tu sillon

Rivera en Venezuela

– Para cenar calenté 1 trozo empanada sardinas al microondas -las compro en 1 tiendecita la Cava Alta, muy cerca mi casa- y me la comí mientras veía el telediario: crisis, #paro. Desesperanza. Manifestación del día frente al Congreso los diputaos con UIP repartiendo estopa y jóvenes corriendo. Y no tan jóvenes. 1 jubilao al que unos y otros habían pillao en medio miraba a la cámara aturdido desde la puerta 1 bar -en la esquina del pº del Prado, me pareció- con la cara sangrando.
– Hijos de cura fascistas, decía sofocao. Sin especificar quientes. En torno, más carreras. Pelotazos y botes de humo. También, 1 policía al que varios manifestantes con la cara oculta por mangas y pasamontañas lograban aislar, moliéndolo a golpes y patadas. Las últimas en la cabeza.
– Cloc, cloc, cloc. Se le había caído el casco, o se lo quitaron, y casi podías oírlas resonar. Cloc, cloc. Las patadas. Tras aquellas imágenes, con una sonrisa mecánica que parecía parte del maquillaje, la presentadora cambiaba de escenario.
– Y ahora -la misma sonrisa, reavivada- nos vamos Afganistán. Bomba de los talibán. De nuestro corresponsal, en directo. 15 muertos y 48 heridos. Etc. #PérezRevertefacts #elfrancotiradorpaciente 2013. La técnica o el método de los telediarios, que son universales semánticos casi como los colores o las relaciones de parentesco, pues con o sin bigote, corbatas más o menos chillonas y la guapa presentadora que hace de florero con o sin velo, los hay en todos los estados a las mismas horas, coincidiendo con las comidas y cenas, se llama sandwich por el famoso lord del mismo nombre que inventó el bocata en 1 disputada partida de cartas (si se levantan de la mesa los jugadores es como decir que han perdido, y algo parecido sucede en los telediarios de las penas: si tienes algo que llevarte a la boca casi lo bendices a fuerza de ver calamidades) y se describe básicamente como dijo Wert: lo del sitio que sea comparao con lo de fuera son fiestas de cumpleaños y siempre hay instigadores forasteros y, por supuesto, sitios en los que les va mucho peor, aunque yo creo que esto es 1 sitio intercambiable, como de guardia por días o semanas, pues cuando los acontecimientos desgraciaos se repiten mucho, cansan al teleespectador. Ya digo que a mí, que he probao la empanada de sardinas recién hecha en O Grove, me parecen intercambiables desde hace años. La otra técnica de tipo literario (yo encuentro magnífico este pasaje) mezcla escenas de varios días, aunque si se lee así que pasen unos años pasará desapercibido en detalles como por ejemplo que los infiltraos, igual que los ancianos agredidos fueron más. Yo salí del cerco policial, auténtica ratonera que nos plantan entre Atocha, el Retiro y el barrio @letras15m colándome entre las ambulancias que estaban atendiendo al pobre hombre herido a 1ª hora del #25S 2012, recuerdo el aparatoso vendaje y cómo rechazaba con su propia voz y aspavientos a los que querían hacerle fotos, pero la brutal agresión, de la que estaba a pocos metros arrinconao contra las vallas que protegían la fuente Neptuno, pero lo que es el acto en sí, tirao en el suelo de culo y sangrando aparatosamente por la cabeza, fue en los telediarios. Según la creencia más extendida, y salvando las fiestas señaladas, el apostol, las fallas, #sanfermines, semana santa, feria de abril, el Pilar, Carnaval, cualquier otra de las que jalonan el calendario, las tendencias que aparecen en las nubes de palabras siempre son las mismas. Puedo enseñar muchos de esos mapas de días anteriores a la desaparición de Diana Quer en A Pobra do Caramiñal la fatídica noche de agosto 2016 y seguro que no encuentran clave, móvil, esporádicamente volcado, me acordaría de otras, pues desde entonces han sido omnipresentes las relacionadas con el caso. A partir de ah, llama poderosamente la atención que nunca se haya ofrecido ni sugerido siquiera recompensa, aunque creo que es lo que explica que ese puñao de palabras relacionadas con el caso sean omnipresentes, estoy convencido que no se ha dicho en los medios de comunicación, pero hay muchos ojos buscando nuevos datos al momento, que es lo que provoca que las palabras clave, así llamadas, estén como esculpidas desde entonces. La otra curiosidad es todavía más enrevesada, y es que incluso descubierta la famosa clave indescifrable por Cellebrite en Alemania, con todas las reservas sobre cualquier otro dato que se dice o escribe por el caso célebre por los broncazos que el juez instructor pega a los investigadores cada vez que se filtra algo, también el padre de la desaparecida y algún comentarista les arrea por su evidente fracaso, hemos regresao gracias a la clave desvelada al último mensaje de tintes racistas no tanto en la feria ni el concierto, ni siquiera en las calles bulliciosas que se ven en las imágenes que se pasan al comentarlo, si no realmente en el descampao donde se alojaban los feriantes que pillaba de camino a la casa de la joven desaparecida desde la última vez que fue vista en el pueblo, donde era muy conocida por veranear allí desde niña, pasando por delante de 1 pizzería en esa dirección. La aportación de los buscadores informáticos se llama serendipia, como podría ser por ejemplo que los investigadores que han cruzao datos de los feriantes, probablemente le haya aparecido alguno como alumno de los cursillos del #paro fraudulento del estafador José Luis Aneri, o en los de Andalucía y Asturias, que también hubo intervenciones la última temporada, por ser esta la forma del fraude habitual de estos cursos, y ya puestos podrían explicar casi la economía sumergida. En realidad, si los datos del móvil de los últimos minutos revelan el momento que cambió de dirección, podrían resolver 2 problemas de golpe, por lo que con la tranquilidad de conciencia que me da no ser policía ni funcionario, puedo contar que alguna noche que me tocó hacer guardia en 1 caseta eventual, descubrí que el personal de las ferias en las horas muertas no coincide en absoluto con las caras que se ven cantanda lo del perrito piloto o cobrando tickets y supervisando las atracciones cara al público. Pero como víctima de alguno de esos cursillos de informática, contabilidad y últimamente aspirante a profesor de alguno, lo último que se me hubiera ocurrido es vincular ambos gremios, los alumnos de esos cursos que he conocido no son en absoluto el personal auxiliar de las ferias, y la explicación más fácil es que esos cursos jamás se llevan a cabo, y en verano supongo que ninguno.
Lecturas: Pérez Reverte, #elfrancotirador paciente 2014.

las ortigas con las rosas | #fotofácil | la tora que ríe

setas orejas de Judas Auricularia auricula Judae

Lucila sericata, mosca de la botella violencia machista

el Mundo en blancos y negros

Paseíllo en las Ventas del 16 de mayo de 2010

– ¿Acaso no nos vimos inundados el verano de 1994 por 1 avalancha de imágenes espantosas, aunque muy trabajadas?, Edgard Roskis en Ajoblanco que la erupción del volcán Nevado del Ruiz en Armero, Colombia, 1 catástrofe natural, también grabó en la mente de la historia la oscura, la negra mirada de Omayra Sánchez, la niña que durante horas agonizó ante los ojos del mundo en 1 ciénaga. Omayra vió llegar quizá por primera vez en su breve vida varios helicópteros cargados con sofisticados equipos de televisión, radio y prensa, pero en ninguno llego la bomba de agua, el generador eléctrico y el equipo médico que, probablemente, habrían salvado a Omayra de la muerte. Un retrato que le hizo Frank Fournier en plena agonía mereció el Premio World Press Photo en 1986. En 1994, el fotógrafo sudafricano Kevin Carter mereció el Premio Pulitzer por 1 imagen en la que se ve con demasiada nitidez a un buitre que espera pacientemente la muerte de 1 niña en los alrededores resecos de lo que era al parecer un centro de refugiados en Sudán captada en marzo de 1993, otro premio polémico el Pulitzer de 1994, pues el fotógrafo declaró en un reportaje emitido por TV que después de espantar al buitre no ayudo a la niña, “pues pensé”, dijo ante la cámara, “que había demasiados niños en esa situación”. Carter, murió axfisiado por emanaciones de gas dentro de su coche el mismo verano de 1994, pocos meses después de la foto y del premio con 33 años en lo que sigue siendo accidente para unos, suicidio para otros según las noticias que han seguido apareciendo sobre los sucesos de 1994 en 2007:
– Es la foto más importante de mi carrera, declaró Carter poco antes de morir, pero no estoy orgulloso de ella, no quiero ni verla, la odio, todavía estoy arrepentido de no haber ayudado a la niña. Carter había sido el primero en fotografiar 1 ejecución mediante el sistema del collar, un anillo de gasolina alrededor del cuello de la persona a la que se ejecuta prendiéndole fuego en Sudáfrica en los últimos tiempos del apartheid. El choque entre las ideas de solidaridad y profesionalidad terminó estallando sobre la conciencia de los periodistas occidentales con motivo de los lamentables sucesos de Ruanda. El artículo de Edgard Roskis titulado “Blancos filman a negros”, publicado en Le Monde Diplomatique y traducido al español por Ajoblanco en enero de 1995, hurgó en las heridas abiertas al afirmar: “la región de Goma y el triángulo de la zona humanitaria segura creada por militares franceses, tenían la ventaja de proporcionar a estilistas y demás cazadores de premios, en un reducto casi tan limitado como un hipermercado, en abundancia y al instante, el tema inagotable que alimenta constantemente nuestra imagen de África”. Las catástrofes naturales y las no naturales que suceden en el mundo entran en nuestras vidas junto con la comida. Al empuñar la cuchara, un busto parlante nos anuncia que van a dar paso a unas imágenes que necesariamente tienen que herir nuestra sensibilidad y nos tragamos la sopa viendo la agonía de Omayra en 1 ciénaga, de la niña acosada por un buitre a la que nadie ayudó, de los hutus, de los bosnios, de los kurdos, de los niños del Brasil, del Perú, de Colombia, y de tantos y tantos de nuestros semejantes. El resto de la comida discurre tranquilamente entre los sucesos que nos rodean, mas digeribles y si les da tiempo a los editores de imágenes, hasta diseñados. En el postre, los spot publicitarios nos recuerdan que si queremos seguir comiendo así de tranquilos, debemos comprar los productos blancos y relucientes que los mas vistosos de nuestros semejantes nos muestran con la mejor de sus sonrisas. El consumismo de objetos y en menor medida de experiencias, como por ejemplo el turismo o los deportes de riesgo, verdaderos motores de la economía en las sociedades llamadas desarrolladas, vende sus productos envasados aprovechando el tremendo, el sobrecogedor a veces espectáculo que ofrece la misma realidad en la que vivimos. Por decirlo de otra manera: todo eso que vemos está pasando realmente aquí, en el planeta Tierra, y ahora. Según la lectura que nos ofrecen las imágenes que se emiten, que se ven en los medios de comunicación, la única ideología vigente que parece merecer la atención general es la que rebuznan mas que dicen unos chistosos barrigones cuyos mensajes racistas hasta con los del pueblo vecino, machistas, irreverentes con cualquier creencia seria, irrespetuosos con los débiles, etc., son aplaudidos por 1 masa tan encandilada por los efectos luminotécnicos como adormilada en el momento en que son requeridos para plantar cara a tanta injusticia, a tanta miseria. Es probable que a la vista de estas imágenes, de todas las imágenes, las personas que sobreviven en los lugares que llamamos subdesarrollados, mas del 80 % de nuestros semejantes, sientan que nuestras fronteras son como 1 alambrada de espinos de un gran campo de concentración y exterminio en el que solo ellos están atrapados y por eso se juegan la vida para atravesarlas. Mejor sería presentar un mundo gris en nuestras imágenes, pues ni nuestras sociedades son blancas y relucientes como la superficie de un electrodoméstico ni las suyas son tan negras y aristosas como 1 piedra de carbón. No está ni entre las posibilidades ni entre las obligaciones de los fotógrafos el arreglar las situaciones que fotografiamos, pero sí se nos puede exigir que no pisoteemos los cadáveres y por supuesto, que no hagamos carroña de la cara miserable con la que a veces nos mira la realidad. Esa miseria aparentemente ajena y lejana, también es nuestra miseria y no está tan lejos.
1º Premio de Ensayo en el II Certamen Literario Iguales en la Diversidad de la Asociacián Cultural Ya te digo en 1995, actualizado en varias ocasiones.
José Martí y Pérez: Libertad es el derecho que todo hombre tiene a ser honrado, y a pensar y a hablar sin hipocresía. En América no se podía ser honrado, ni pensar, ni hablar. Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado. Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado. Un hombre que se conforma con obedecer a leyes injustas, y permite que pisen al estado en que nació lo hombres que se lo maltratan, no es un hombre honrado… Hay hombres que son peores que las bestias, porque las bestias necesitan ser libres para vivir dichosas: el elefante no quiere tener hijos cuando vive preso: la llama del Perú se echa en la tierra y se muere, cuando el indio le habla con rudeza, o le pone más carga que la que puede soportar. El hombre debe ser, por lo menos, tan decoroso como el elefante y como la llama.
Gracias por el comentario, sin embargo todo lo que parece fácil luego no es tan fácil: “Un hombre que obedece a un mal gobierno, sin trabajar para que el gobierno sea bueno, no es un hombre honrado”.