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5May/160

miserias del corporativismo

curry Freud electoral

- Atibórralos de información y creerán que están pensando, cita del doctor en Psicología Gaona en el programa #cuartomilenio, donde mencionó de pasada a Huxley, aunque desconozco si por esta perla u otra de las que soltó en el apartao dedicao a la manipulación social. El problema a grandes rasgos, digo aún aceptando que lo que hacemos los que nos atiborramos de información no es pensar por nosotros mismos, sino que nos piensen o lo haga por nosotros algo superior, ya de antiguo vengo diciendo que no creo en paparruchas de dominio tipo Bildelberg, y no tanto porque lo intenten como porque los formantes de ese tipo grupos sean tan estúpidos como para creer que algo así es posible y lo intenten con resultaos nefastos, solo hay que echar 1 mirada a las notiacias y también que cuando se habla de ellos apenas les atribuyen cosas deficientemente explicadas y no tantos vaticinios, sucio truco de los investigadores sin formación académica que se trazan la hipótesis y luego buscan las pruebas, pero ya lo sobrenatural, excluyendo lo religioso, pues yo mismo he pasao de burlarme del efecto 2000 a aceptar y practicar con máquinas llamadas inteligentes por divulgadores científicos. Puesto que las bases de datos a secas, llámenlas enciclopedias, diccionarios, clasificaciones naturales como las de Linnaeus, deben ser amplia y específicamente conocidas, las apellidadas relacionales a partir de 1971 -algo parecido a 1 campo clave o llave relacional, por ejemplo el DNI, CIF o pasaporte en los contratos; y los URL, link o enlaces en las que hacen posible Internet, hace que todas las tablas que lo incluyan sean visibles como ventanas- permiten la actualización al instante que además es democrática en el sentido que ya no se la reserva de mano e impone la élite o casta, por ejemplo ha permitido la aparición del cyberactivismo en pie de igualdad con los propagandistas, incluidos los que se creen los amos de la cosa pensante, y sus fieles lacayos y mercenarios periodistas.
- Pero ¿qué elecciones habéis ganao? ¿dónde? me interpela 1 cargo recién elegido en las últimas votaciones al que conozco de cuando las perdía. Me valen los ejemplos de Beppe Grillo en Italia, que al menos dobló la oreja al magnate de la comunicación antes invencible Berlusconi, y el de Syriza en #Greece hasta la claudicación más que miserable de Tsipras, que además de la cobra que le hizo a Iglesias, también machacó al PSOK y otros partidos parecidos a las sectas religiosas medievales, pero en Túnez, Egipto y también en España en 2011 nos quitamos de encima a los tiranos y mentecatos que pocos días antes de su defenestración no tenían que adelantar las elecciones o ni siquiera hacía falta votar. Por tanto y en conclusión, aunque la actualización y el acceso democrático a la información es más que evidente, la nueva jerarquía que se ofrece, por ejemplo en los resultaos de búsqueda que nos sirven máquinas -soy partidario decidido de los buscadores específicos, hasta me sé configurar los míos propios dedicaos, pero ha sido hasta ahora 1 instrumento extraordinariamente útil en el manejo de información con muy poca o ninguna repercusión sobre lo real) sigue siendo la asignatura pendiente. Los #internautas revoltosos no hemos ganao en ningún lao, pero es que tampoco hemos tenido candidatos ni medianamente presentables, unos cuantos aprovechaos ineptos que están deseando aferrarse a la poltrona para amenazar a quien se les cruce. Es donde yo veo el vaso medio lleno y soy irremediablemente activista, pues lo que es a la contra, no tanto erigiendo santones luego traicioneros, sino atacando duramente a los que se creen con la sartén por el mango, a mí sí me convence. Pero por si esto fuera poco, ya se han hecho las investigaciones pertinentes en Australia y la India trucando los resultaos de forma que en los resultaos de búsqueda aparecieran unos cuantos elegidos, y aunque es 1 investigación sobre 500 personas sobradamente preparadas, al menos el 48% vio afectada de alguna manera su decisión al votar entre los que aparecían y los que no en la primera pantalla del buscador manipulao. Haciendo las proyecciones matemáticas sobre el voto real (en Australia y la India se han celebrao elecciones mediatizadas por las todadía llamadas nuevas tecnologías) estos investigadores lo cuantifican en 1 pírrico 3% de oscilación, pero por el lao bueno se puede decir que incluso en los países que no han aparecido partidos de nuevo cuño (los politólogos que aparecen en las tertulias dicen que se alimentan del voto de otros anteriores, pero como hay nuevas formaciones tanto de derechas como de izquierdas, se han fragmentao también de manera parecida) la diferencia entre ganadores y perdedores difícilmente es superior a ese pírrico porcentaje de influencia. Pero es que además, cuando se sabe desde hace tiempo que el 99% fraude #banksters son entre socios y por sobrevaloración cuyo roto se asigna al erario público de países, que mayor sobrevaloración que la del 3º rescate #Greece con las mismas recetas que han fallao estrepitosamente desde mayo 2010, ya es pecar de optimismo que este latrocinio atroz que se gastan algunos que como Rodrigo Rato viene quebrando bancos y cajas desde 2008 y países desde 2001 van a perpetuarse en la ruina de forma que los vuelvan a votar los mismos estafaos y sus lacayos dependientes. Podemos dudar de la alternativa, pero como las quiebras fraudulentas de Lehman Madoff, Bearn Sters, #Dexia, Bankia, antes Argentina, #Greece, Iceland, Portugal, Pescanova, Jenaro el del wifi, etc. siempre por contabilidad falsa y engaños a los dirigentes políticos más vendidos y traicioneros que se ha visto nunca, se va arreglar invirtiendo más en propaganda que luego además tienen que recuperarlo. De lo que no hay duda es que su implantación ya es irreversible ni por muchas #leymordaza y por supuesto, que van a más de manera creo yo que acelerada desde 2011. Aprovecho que los que quieren mandar andan preocupaos por los efectos de la manipulación en grupos sociales que se atribuyen al ricachón George Soros, como antes a Rockefeller, que bien podría ser el cuervo del ventrílocuo y magnate de la comunicación José Luis Moreno, siempre a través de la típica fundación, pues a nadie se le ocurre atribuir algo ni lejanamente parecido a reaccionarios como Mark Zuckenberg o Bill Gates, que aunque fuera echar 1 vistazo a la lista de lo que se escribe antes de limpiarse el culo sería 1 milagro impropio, no se hagan ilusiones si han ido a buscarse como si les fuera la vida, pues esos son como los nacionalistas y los ante o las 2 caras de la misma moneda. Tras las estafas, conspiranoias, manipulaciones diversas siempre hay 1 perversión de las palabras más conocida como mentira, y la diferencia entre conspiranoia y manipulación es que la que estimo más grave, pues es gente que va a imponerse como sea, juego suicio incluido, se tiene que ejecutar en grupo o banda. La parte buena, o mala según se mire, pero de ambas, es que conviene hacer como que se traga el anzuelo cuando las enuncian, y luego actuar de manera parecida a las cadenas de mensajes del tipo reza 1 oración y mándame 1 peseta, que de momento lo mejor que se puede decir es que han dejao de intentarse. Y respecto de los ricachones y sus influencias, eso lo he visto y sobrevivido desde el cole y centros educativos públicos con los niños que se suponía que conocían otros más ricos, luego en las revistas de la Movida, donde los que se suponía que se relacionaban con los financiadores chuscos ya tenían para cubrirnos de oro a los curritos, en trabajos diversos, vamos, que no deja de ser como se hace valer alguna gente que solo sabe ejecutar el timo del pariente. Lo más cerca que pueden haber estao los que se dan por salpicaos, que como será el yuyu que se enteran con la filtración y aún les da tiempo y tienen medios propios para responder, es que alguna vez ha habido reuniones sobre cómo se afrontaban las cosas compartidas, se han perdido la explicación de los que solo eran representantes comerciales con su lista de precios a pagar a escote, de lo que se puede tener y de hecho se tiene prácticamente gratis y los hay tan buenos como para que 1 ricachón se gaste unas pelillas en dar unos cuantos rabotazos. También hemos pasao dificultades en las protestas como detenciones arbitrarias, empapelamientos políticos, criminalizaciones diversas, y en 1 de esas fue la única vez que recuerdo haber contactao con los listos que hacen listas negras, y es que seguían con su cacería particular de fachas de forma que realmente los estaban avisando. Ni siquiera recuerdo si me contestó 1 que se creía que interpretaba al personaje femenino de las novelas y películas del sueco Sieg Larsson, pues otras veces reparé que su actividad en las #iredes #socialmedias es la cacería de fachas, algo que además de no aburrir y no ser conveniente distraer, en cierto modo la existencia de fantásticos y peliculeros debería ser protegida, resultaba especialmente perturbador cuando otros estábamos intentando intervenir en lo que nos estaba vedado por no ser ricos ni jactarnos de conocerlos. Es evidente que esas influencias se agotan a sí mismas desde el momento que se deja de pagar, que al menos en otros sitios avisan cuando van a echar el cierre, y en el tiempo que dura su influencia dan muestras de zafiedad bloqueando y echando gente que no les ría las gracias como a los niños ricos, o que se supone, de toda la vida de dios. Si eso es manipulación, las refinadas y bien hechas, que también las hay, ni las huelen, y casi es lo mejor por si alguna vez tienen que hacer las suyas, no les quedaría otra que apuntárselas, como la caprichosa tarea de ponerse hacer listas negras de gente que lo mejor que les puede dedicar es la ignorancia deliberada, además de guardar silencio, como en los toros. El descentramiento de la autoridad y los pedestales desactualizaos, no sé en qué orden, ni la relación que guardan entre ellos, son fenómenos de nuestro tiempo descritos en 2011 a propósito de la relación profesor-alumnos, que pasó como por arte de magia de querer prohibir los móviles en clase a que por efecto de los recortes se produjera tremenda oleada de protestas que a nadie se le ocurre que pudieran ser convocadas y difundidas por ningún otro medio. Es otra muestra del cinismo y escandalosa hipocresía que subyace en el corporativismo, que con motivo de la final de los 2 club de fútbol principales de Madrid en la final de la copa de Europa en Milán, vuelve a rememorar la escandalera que montaron con los hinchas del PSV holandés por las mofas soeces que hicieron a mendigos en la plaza Mayor de Madrid horas antes del partido que me importa 1 pimiento, como cualquier otro, pero tras criminalizar a estos aficionaos pasaban el testigo a Manolo Lama dando por hecho que solo existían ellos, que no se había enterao nadie de cómo arruinó otra final anterior en Alemania o que ya se había olvidao. A bote pronto se me ocurre que ni tanto ni tan calvo, pues si aceptamos que ese tipo de situaciones no se deben airear por haber gente dispuesta a imitar los comportamientos más deleznables, llegao el caso ambas son censurables. Pero en el colmo del despropósito, los éxitos deportivos de los equipos españoles que nos ponen a temblar hasta a los que no nos gusta el fútbol, pues no son comportamientos deportivos y el baldón de mierda cae sobre los paisanos de los energúmenos, coinciden con el escándalo de los #Pánamapapers, donde también aparecen artistas nacionales como Bertín Osborne, Imanol Arias y Ana Duato, donde 1 vez más se lanzan a las ondas comentarios como que todos deseamos pagar menos impuestos, o que el tipo impositivo que se aplica es demasiao alto, o que no se enteran como los dirigentes políticos y sus parejas, mientras los insolidarios que mezclan sus capitales con otros procedentes del terrorismo y el narcotráfico para mantenerlos ocultos al fisco, son cualquier otro que no guardan relación con las poderosas productoras de televisión y anuncios publicitarios.

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8Nov/140

EL ESTAFERMO @pedroj_ramirez

Cartas de un arponero ingenuo

Lenguaje callao de los barcos Otros Prestige Lenguaje callao de los barcos Otros Prestige Lenguaje callao de los barcos
publicada por cortesía Pedro J. Ramirez en solidaridad 9 de noviembre 2014

Poco antes de ahorcarse en la calle del Farol Viejo –“la más oscura que pudo encontrar”, según Baudelaire- el extravagante Gérard de Nerval, famoso entre los parisinos por su costumbre de sacar de paseo a su langosta cual si fuera un caniche, escribió algunos de los relatos más inquietantes de la literatura decimonónica.

En uno de ellos aparecía un pobre hombre que sacaba pecho ante su esposa porque había logrado un contrato como estafermo, en un remedo de las viejas justas medievales. Llegaba a casa medio tullido, más vapuleado que un Ecce Homo, pero orgulloso de haber arreado algún que otro guantazo a personas distinguidas, por mor de las leyes de la física.

Originariamente el estafermo era un muñeco giratorio, firmemente plantado en un lugar de la pista del torneo –de ahí la etimología italiana: “sta fermo”-, que enarbolaba en un brazo un escudo y en el otro, igualmente rígido, una correa con bolas de hierro o saquillos de arena. Los lanceros debían impactar al galope en el escudo y escabullirse con la suficiente rapidez para no ser golpeados por la espalda, e incluso derribados, por esos objetos contundentes que ellos mismos activaban con su ímpetu.

La naturaleza del estafermo residía en su carácter inerte, en su falta de iniciativa, en su abulia existencial, en su condición tan yerma como yerta, en contraste con la vitalidad actora del jinete. En definitiva tanto el premio, al golpear el escudo, como el castigo, al girar al monigote y convertirlo en traicionero bumerán, dependían del difícil equilibrio entre la contundencia y la agilidad del caballero. Ya en 1611 Sebastián de Covarrubias escribía que el estafermo “algunas veces suele ser un hombre que se alquila para aquello… con que da de reír a los que miran”. Claro: mucha más gracia que el muñeco con apariencia de persona, hace siempre la persona con apariencia de muñeco.

Pero si aconsejo acudir a Manzanares el Real, Ferrol o algún otro lugar en los que aún se revive la tradición medieval del estafermo no es para ejercitar la risoterapia sino el análisis político. De hecho fue al ver funcionar el mecanismo en una película de época cuando yo mismo encontré la respuesta al enigma que venía obsesionándome: ¿Cómo es posible que Rajoy tenga tan merecida fama de indolente en el ejercicio de sus responsabilidades y aparezca a la vez rodeado de una aureola de implacable liquidador de antagonistas, a medio camino entre el misterioso anfitrión de la isla de los Diez Negritos y el expeditivo señor Lobo de Pulp Fiction?

Ese modelo no existe en la vida. Nadie es tan zambo para la construcción y tan virguero para la destrucción. El pasmarote lo es igual para lo malo que para lo bueno y el hombre de acción nunca deja de romper huevos al tratar de hacer tortillas. Sólo el estafermo se mueve estándose quieto. Ese es, o más bien eso es, al fin he visto la luz, el Rajoy que nos gobierna: una veleta manejada por el viento, un diapasón que reverbera sonidos externos, un gong sobre el que golpea el mazo ajeno, un pelele en el torneo político que sirve en la misma carambola de saco de las bofetadas y títere de cachiporra.

En el fondo tiene razón cuando desvía las culpas de todo a los demás. Porque el Rajoy ejecutivo no existe, no ha existido jamás. A ver, que alguien recuerde algo de provecho o algún destrozo notorio que hiciera como presidente de Diputación, ministro de esto y de lo otro o vicetodo. Rajoy somos los otros: nuestros errores y fracasos, nuestras autodestructivas reglas del juego que han parido una encastada cupulocracia. De la ausencia de los mejores pasamos primero a la presencia de los peores, luego a la nada con gaseosa y en este mascarón de proa ya ni siquiera quedan las burbujas.

Fue al permitir que los partidos usurparan nuestros derechos de participación política cuando fuimos inventando al Rajoy inanimado, el autómata sin iniciativa, el papamoscas de la catedral de Burgos, el hombre sin atributos de Musil, relator de una acción paralela que nunca llega a ocurrir. Ese artefacto, ahí plantado como un guardia urbano con sus guantes, su porra y su silbato, que cuando menos lo esperas te da una leche por la espalda. Pero no es él sino tú mismo con tu exceso de velocidad, tu despiste ante el semáforo en ámbar, tu medio sorbo de alcohol en sangre o tu claxon demasiado ruidoso quien activa el radar del robot, la desalmada retribución del estafermo.

Aznar lo fue llevando de un sitio a otro, plantándolo ora en Administración Territorial, ora en Cultura, ora en Interior sin consecuencia alguna para el Estado. Luego lo eligió sucesor precisamente por eso: porque no existía. ¡Y claro que tampoco fue Rajoy quien ideó, inventó, imaginó o diseñó –palabras ignotas en su léxico- la corrupción en Génova! Pero si se repartían sobresueldos, él ponía la mano, cogía la caja de puros y mañana más; si se cobraban mordidas, él recibía al donante, hablaban de fútbol y mañana más; si el tesorero millonario se veía en apuros judiciales, le mandaba mensajitos de apoyo y mañana más. No iba a ser un estafermo quien alterara el curso de los astros.

El suyo era un escuálido sol de invierno abocado a un fulminante ocaso. En la campaña de 2008 me di cuenta de que hasta en la Plaza del Obradoiro, cuando se le acercaban cariñosos sus paisanos, el rígido autómata, incapaz de toda empatía, movía con dificultad sus articulaciones oxidadas. Bastó que enfrente tuviera a un ser humano, lleno de imperfecciones pero con cierta sangre en las venas y razonable riego cerebral, para que por segunda vez fuera noqueado. No quedaba sino la hierática despedida del balcón de Génova.

Pero esa noche cuando Faetón ya encerraba su carro en la estrellada cochera y se aprestaba a enviar a la hojalatería aquellas chapas, cables y tornillos de su recogida póstuma, tres compinches muy dispares –Gallardón, Arenas, Camps- y un avariento e insaciable Strómboli, empeñado en extraer hasta el último euro negro de su imaginativo invento, “la marioneta sin hilos”, convencieron a un prejubilado vocacional, con igual nombre que el estafermo, para que ocupara su lugar. Y lo alquilaron enseguida.

Ahí fue cuando se jodió el Beluchistán. Diríamos que Rajoy empezó a hacer de Rajoy como Pierre Menard comenzó a escribir el Quijote. En ambos casos la copia fue escrupulosa pero la diferencia estaba en el original y el amanuense: lo que va de Arriola a Borges. La catástrofe sobrevino cuando el humano cejialto sucumbió en Pearl Harbor, el PSOE sacó del desván a un paquete perdedor, y el sosias del maniquí barbudo llegó a la Moncloa con mayoría absoluta.

Apenas los serviles ministriles, embutidos en sus refulgentes libreas de colores, habían hecho sonar las trompetas y atabales que anunciaban el inicio de la justa cuando, sin comerlo ni beberlo, el estafermo nos propinó su primera descomunal galleta. Resultaba que el déficit público y las exigencias europeas habían impactado en el escudo y el Rajoy de carne y hueso que, como el personaje de Nerval se pavoneaba ya en familia, reaccionó con el mismo automatismo con que lo hubiera hecho el Rajoy de madera de alcornoque: impuestazo y tente tieso. Poco después los etarras golpearon el escudo con los aldabonazos de los siniestros compromisos adquiridos y el brazo rígido del estafermo repercutió sobre la parte de atrás de la cabeza de las víctimas, reinsertando a sus verdugos, incluido el abominable Bolinaga.

Desde entonces todo ha seguido la misma pauta. Tenía razón Lucía Méndez el otro día: Rajoy ha nacido para hacer de Rajoy. Nunca podrá imitar a otro muñeco. El día que lo parieron Proteo se había ido de parranda. Fijémonos en el maquinismo de su conducta inane durante este último remedo de rebelión de los catalanes: convocatoria, impugnación… convocatoria, impugnación… ding, dong… ding, dong, PF1 insertar. “No puedo hacer otra cosa”, alega el estafermo. Cada vez que oye “dominus vobiscum”, va y responde “et cum spiritu tuu”.

Ahí tenemos al brazo listo y al brazo tonto de la ley, empalmados en un mismo priapismo. Por eso lo de hoy está a la vez prohibido y permitido. ¿Política… quién dijo política? ¿Reformas… no las hicimos ya en Genova? ¿Artículo 155… a qué libro de salmos pertenece eso? Cada vez que habla en público se escucha la misma canción: “Soy tan sólo una muñeca que no sabe de amor/ soy de cera, soy de trapo, pero no de salón/ Mi vida es dulce como un bombón/ Poupée de cir, poupée de son”.

A pesar de su leyenda negra, ni siquiera es un malvado. El mal necesita esmero y diligencia. Si te da con la estaca es por inercia. Le sacas los SMS en portada y eres tú mismo el que activas, con ese idealismo que te lleva a ir a por todas sin cubrirte las espaldas, el código rojo de las defensas nucleares que manejan al unísono el poder político y el económico. ¡Cuántos de los implicados en mi acoso y derribo no se arrepentirán ahora, a la vista de este CIS que augura lo peor, por haber desaprovechado aquella ocasión en la que tuvieron a huevo rescindirle el contrato al estafermo!

Dice Pérez Reverte que “Rajoy parece una liebre paralizada en una carretera ante los faros de un automóvil” y yo disiento. La parálisis requiere movimiento previo. ¿Rajoy una liebre, querido Arturo? Ni a conejuelo de gazapera llega ¿Cuándo le has visto brincar, recortarse, emprender carrera alguna hacia ningún sitio? Para mí que es el crustáceo exánime, esa palinurus interruptus, que arrastraba Nerval simulando que había tracción entre sus pinzas.

La ansiedad social por el hecho de que Rajoy no reaccione ante ningún desastre recuerda el momento del reinado de Carlos II en el que se decía que el monarca tomaba decisiones bajo el influjo de un encantamiento. El remedio fue, según relata Carmen Sánz Ayán en su fascinante estudio sobre el teatro palaciego de la época, encargar un comedia, titulada “El hechizo sin hechizo”, en la que “se desmitificaba la magia como algo que pudiera determinar la conducta del ser humano”. La representación acreditó la verdad. Nadie había suministrado a Carlos II filtro o bebedizo alguno -en realidad no hacía falta- pero aquel último Austria, tan débil de voluntad como de remos, pasó a la Historia como “El Hechizado”.

No le demos más vueltas. Esto ya no se arregla a bocinazos. El estafermo siempre permanecerá estólido en su estrago. Lo suyo no es coyuntural sino ontológico. En lo que sí tiene razón Pérez Reverte es cuando añade que “lo malo es que nos van a atropellar a todos”. Por eso no veo más salida de emergencia que la de la calle del Farol Viejo, tal y como la dibujó Gustavo Doré, con la trompetera parca arrastrando hacia al más allá no sólo el alma del finado sino también las de todas sus hechuras de ficción.

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