Ministerio de la Verdad




El Ministerio de la Verdad de George Orwell en 1984, consiste básicamente en reescribir la historia al gusto de la clase política totalitaria dirigente. Cuando alguna universidad de Estados Unidos se planteó la búsqueda de mensajes venidos del futuro, no tanto de otras galaxias y civilizaciones del Universo, algo inconcebible, sino de la Humanidad de lo que ha de venir, y no tanto cuerpos humanos, sino mensajes, hipótesis realmente verosímil si esos mensajes o señales viajan a velocidades que hoy día son impensables en el espacio, pero sí en sentido contrario al de la rotación de la Tierra, además de tomarse en serio el asunto 1 universidad creo recordar que del estado de Michigan, se trataba de buscar rastros y pruebas que hubieran dejado olvidadas nuestros singulares visitantes. En la obra monumental de ciencia ficción de Orwell, que pienso que no es exactamente 1 novela tal como la concebimos, el protagonista del relato se dedica a reescribir las noticias de periódicos y medios de comunicación, por entonces la radio desde 1918 y la televisión inventada en 1939, mientras que el relato original está escrito después de la segunda guerra mundial, con experiencias del escritor inspiradas en la guerra civil española y el referente inequívoco de Stalin y su sistema político totalitario, pero sería basicamente como esos rastros invisibles de nuestros visitantes del futuro que buscan los universitarios norteamericanos. En las secuelas del #coronavirus #covid19, realidad omnipresente desde el 30 diciembre 2019 que se declara oficialmente en Wuhan, China, veo al menos 2 de estos rastros que demostrarían a quien lo quisiera ver, algo sobrenatural.
1 coches de policía y oficiales de Guayaquil, ciudad de Ecuador más golpeada por la pandemia, en la pista de aterrizaje de su aeropuerto para impedir aterrizar al avión que se disponía a repatriar a 1 grupo de enfermeras españolas, de las que se ofrecía su imagen en programas de televisión españoles, y se veía que no había ningún enfermero, y no tanto que sea machista, que habían viajado a 1 congreso de su especialidad. Al día siguiente la alcaldesa que dio la orden declaró que fué infectada y en días sucesivos aparecieron imágenes de las calles con cadáveres hacinados en sus aceras, macabra imagen que cualquier dirigente que se precie quiere evitar.
2 declaración de 1 jefe de servicio del hospital santa Lucía de Cartagena, región de Murcia, jactándose de haber conseguido doblegar al #coronavirus #covid19 aislando rigurosamente al único caso importado desde Madrid. Al día siguiente trascendió la noticia de que otra partida de mascarillas importadas desde China por el Ministerio de la Verdad español, también eran defectuosas, como los tests de alcoholemia, y precisamente este hospital que se declaraba vencedor y a salvo de la pandemia, se declaraba 65 casos de sanitarios en cuarentena por haber usado esas mascarillas que no protegía, igual que otros tantos en Cádiz y Galicia entre otros cuyos dirigentes políticos se declaraban vencedores de la pandemia. Hasta que leí las 2 caras del fact-checking, firmado por Inmaculada Cobo, el singular Ministerio de la Verdad español, necesariamente después del 18 abril 2020 que fue publicado impreso, me sentía desconcertado por haber sido admirador de las intervenciones de Clara Jiménez y de su sección titulada Maldita Hemeroteca en el programa de televisión llamado el Objetivo de Ana Pastor, algo que no se me ocurre mayor mentira, pues cuando supe que 1 ó los 2, ahora peleados, firmaron 1 acuerdo de colaboración comercial con Facebook, otro gigante de la comunicación y más en estos días de encierro del que se puede pensar y hacer lo que se quiera, pero esto ocurrió después del escándalo de Cambridge Analitica y la elección de Trump en Estados Unidos, el #Brexit en Reino Unido y no sé si alguna alección más, claramente manipuladas mediante el procedimiento de las cuentas falsas como las del ministerio de Sanidad español a favor de Illa y Simón, y también los seguidores en redes sociales comprados por Sánchez, hasta el 43% durante la pandemia, procedimientos dudosos (Facebook se declaró 88.000.000 cuentas fake y otros 50.000.000 que no sé si se suman o se restan, manipulación política investigada en los parlamentos de Estados Unidos, Reino Unido y Europa, publicada con pelos y señales con algunos conceptos claramente irreproducibles en las traducciones automáticas, pues en unos casos se trata de cuentas llamadas sombra de usuarios que solo usan esa red social, mientras que en las otras su dueño las suplanta bombardeando las redes sociales con mensajes de adhesión a políticos nefastos, aunque después de la terrible pandemia, con tanta gente fallecida, no sé si serán de esos 21.000.000 de líneas de móviles desaparecidas en China sin dejar rastro, muchas de ellas de extranjeros ejecutivos de grandes empresas, y nacionales que consiguieron escapar de sus encierros, pero claramente inexistentes. En el colmo del despropósito, parece que 1 de los 2 verificadores de informaciones ajenas españolas, se declara organización sin ánimo de lucro, que parece ser la única diferencia entre las 2 versiones, descaradamente financiadas por el gigante tecnológico que quita y pone presidentes y decide referéndum precisamente por los procedimientos que dice combatir. Y la alarma mayor para mí, y es que realmente consiguen manipular lo real como el Ministerio de la Verdad de Orwell, de forma que incluso cuando declaran sus actuaciones claramente fraudulentas, muchas veces parece que están buscando clientes dispuestos a rascarse el bolsillo. Por si esto fuera poco en 1 pandemia en la que solo España se declara 208.389 contagiados, de los cuales 21.717 murieron, 435 en las últimas 24 horas tras más de 1 mes de arresto domiciliario seguido masivamente por la población sometida a semejantes verdades, Enric Hernández, director de el Periódico de Catalunya que tuvo acceso a los documentos de los servicios secretos que alertaban de los atentados de Barcelona y Cambrils de agosto 2017, pero no lo publicó para no alarmar a la población ni alertar a sus dirigentes para tomar medidas, es director de informativos de la RTVE pública española desde septiembre 2019, ambos medios arruinados casi diría que merecidamente, pues esta es la táctica del Ministerio de la Verdad, tildar de alarmistas y conspiranoicas las noticias que alertan sobre catástrofes políticas, sociales, naturales o sobrenaturales de los que consideran relevantes esas alertas, y 1 vez desencadenadas las catástrofes, cargar contra los que plantean dudas razonables a la actuación totalitaria de sus dirigentes y mercachifles, contra los que además no se puede hacer ni decir nada bajo amenaza severa de burla, insultos y multas porque ellos escriben o reescriben realmente la Historia de manera parecida al protagonista de la ficción literaria de Orwell. Las purgas en 1984 de Orwell, la historia original en la que se inspira lejanamente Gran Hermano, afectaban a millares de personas, con procesos públicos de traidores y criminales del pensamiento que confesaban abyectamente sus crímenes para luego ser ejecutados en espectáculos especiales que se daban 1 vez cada 2 años. Lo habitual era que las personas caídas en desgracia desapareciesen sencillamente y no se volviera a oír hablar de ellas. Nunca se tenía la menor noticia de lo que pudiera haberles ocurrido. En algunos casos, ni siquiera habían muerto. Aparte de sus padres, unas 30 personas conocidas por el protagonista habían desaparecido en 1 u otra ocasión.

Mortadelos y la TIA

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