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14Feb/140

#elpapelON miedo al ridiculo

#yo_rayo PAPEL #graffiti #streetart

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Teniendo en cuenta que la mayoría de estafas y delitos societarios han sido por sobrevaloración de petardazos realmente malolientes y zafios cuando se destapan, a mañas de gente que da asco hasta verlos cuando se descubre su mala catadura, aunque no los condenen, o los indulten, o se tiren 17 años recurriendo a la justicia, lo único que se puede garantizar es que muchas relaciones personales y sociales quedan francamente envenenadas y que eso no se mide en dinero, sino en salud, oportunidades, otras personas afectadas del círculo próximo a las víctimas y muchas cosas cotidianas, del día a día, pero tos por buena temporada y en la memoria si es que se superan esos trances alguna vez. Por si les vale, pues hay gente que va a parar al manicomio y hasta se suicidan, recuerdo en 1 trastada que me hicieron a mí 1 consejo útil que me dieron y fue que concentrara lo que me dejaron en tratar de reponerme apenas mirando por lo mío, algo así como hacerme cargo de los daños tratando de salir adelante sin obsesionarme por el momento, intentar que no fuera a peor ni me amargara más vida además del roto que me hicieron, y luego, cuando tuviera oportunidad, pues arrieritos somos. Como eso pasó hace tiempo puedo decir que en el 1er. encontronazo que tuve poco después se rió de mí, pero más adelante ya me insultó gravemente y a voces por la calle claramente descompuesto, aunque iba con su familia. El que me reí esa baza fui yo y aunque todavía no sé con qué ni como le aticé, casi tuve que encomendarme a sus antiguos amigos, también defraudaos, pues esa gente no falla y menos si les ha salido bien alguna, y siguen como si tal hasta con quien pudo ayudarles o no tenérselo en cuenta en otras jugadas. Mi argumento al investigar el motivo del insulto que casi me supo a gloria era que como no sabía el motivo, pues seguía atizando con el repertorio entero y a lo mejor estaba provocando víctimas colaterales, que no era mi deseo, sino rematar la faena y que no levantara cabeza el canalla o tardara mucho tiempo. Su prestigio pa entonces ya había caído de plano, y puedo asegurar que muchas personas que cuando me la pegó se lavaron las manos, debieron recibir después su ración, porque en esa investigación que digo parece que se alegraron de lo mío que le hiciera y lo celebraron como si fuera de su parte. Antigüamente a esta gente traicionera en el trato, malos o nulos pagadores, o que se quedan con la mayor parte en los repartos, se los ha llamao perros, incluso cínicos, que es lo que significa kíon en griego clásico y por tanto es lo mismo. También al dinero se le llama perras en España y puede que en otros sitios, pero es que cuando se produjeron las del siglo XIX había 1 reina a la que también se ha dao mala fama hasta en los libros de historia, y la sigue teniendo. Crea además que muchas de esas estafas, cuando se está sabiendo lo cutre y zafia que es la ingeniería financiera que dicen los ingenierillos estos que toman el pelo y la cartera al prójimo por millones perjudicaos, realmente comprometen a las víctimas, que solo por haber sido burlaos o engañaos por semejantes energúmenos, casi prefieren tenérselo muy callao en vez de ir por ahí contándolo. Este sentido del ridículo espantoso, vergüenza de los hijos y de los suyos por no haber andao más listos (recuerdo 1 entrevista de @jordievole a 1 de esos expertos en las #preferentess, abogao ya de edad pa más señas, que había tenido la desgracia de recomendar a su propia hija esa inversión, y el comentario posterior realmente amargo sobre lo mucho que le había agradecido el consejo ni por mucho que hubiera recuperao, solo ya de ver en el telediario a sus estafadores pavoneándose y haciéndose las víctimas), se conecta con que los ejecutores se vienen a más por el daño que hacen, de forma que se creen que sus encantos irresistibles son trasladables a quien por no haber sufrido el embate ni haber participao de otra manera que darnos cuenta, nos dan envidia y parece que encima los tenemos que aplaudir y jalear por el mucho daño que han hecho como a otros las equivocaciones. Yo, que además de soportar y aprender las mías, he ayudao a personas próximas a reclamar y tratar de superar las suyas, quiero pensar que pasa justo lo contrario, es decir que la gente se toma realmente precauciones ante los avisos, pero si han sido capaces de ayudar a alguien solo por solidaridad elemental, en ocasiones no son muy lucidas (francamente me alegro de verdad cuando persnas perjudicadas se me aparecen repuestas y sí disfruto lo que puedo esos momentos con ellos sin que se me ocurra recordarles lo otro) pues se hacen o nos hacemos amigos y aliaos en adelante. Cómo olvidar a quienen en lo peor nos han ayudao a salir de apuros, pero también cómo ser olvidaos los que solo por saber lo que se siente y que esa persona dolorida en condiciones normales puede ser encantadora, como la mayoría de los que disfrutamos con relaciones sociales y su convivencia, es 1 arma a nuestro alcance pa hacernos querer, pues al fin y al cabo ya con tomarnos nuestras precauciones en adelante, si es que no nos han alcanzao de lleno, pues eso que nos ahorramos, que es de lo que se trata. Pero también por mucho menos, por ejemplo cuando rompemos el papel de 1 apuesta que creíamos segura y también cuando hemos pagao las nuestras fallidas y sabemos de alguien que se nos ha beneficiao de la torpeza pero cuando le toca no paga las suyas porque ni siquiera tiene pa cubrirlas. Hasta por factores irracionales, por ejemplo acompañando a 1 caballo perdedor o con el que se ha lesionao el jinete en el palio de Siena, en Italia, que se celebra 2 veces al año he visto a hombres fornidos llorar de rabia y pegar puñetazos en la montura de la noble bestia que no puede tener ni sentir culpa del desengaño. A ver quién levanta eso, quizás sea la venganza la que merece su libro, la oportunidad de resarcirse de algo así y cómo se disfruta, el mayor handicap de quienes se dedican a ese tipo cosas, pero mucho mejor no tener ni que alegrarnos porque por suerte no picamos el anzuelo fétido en su momento, aunque nos llamaran tontos y nos quedáramos con la impresión de haber perdido oportunidades de mejora.

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